-No des a la enseñanza una forma que les obligue a aprender por la fuerza.
-¿Por qué?
-Porque no hay ninguna disciplina que deba aprender el hombre libre por medio de la esclavitud. El alma no conserva ningún conocimiento que haya entrado en ella por la fuerza.
-Cierto.
-No emplees, pues, la fuerza, mi buen amigo, para instruir a los niños; que se eduquen jugando, y así podrás también conocer mejor para qué está dotado cada uno de ellos.

(Platón)



miércoles, 18 de noviembre de 2009

Ficciones reales

Soy un ente de ficción. Sí, pero no te rías ni me consideres inferior, porque tú también eres un personaje de ficción. Todos los que están leyendo esto son entes de ficción, menos uno, que no es lector, sino el autor. Pero eso no quiere decir que esto que estoy escribiendo yo (el personaje de ficción que soy) sea una novela, una ficción o un juego, sino que va del todo en serio (aunque, claro, como es parte de una ficción, en el fondo es una ficción).

¿Crees que podemos saber algo de cómo es nuestro autor? Por cómo nos expresamos tú y yo, podemos imaginar cómo piensa él, qué sentimientos y gustos tiene… Aunque todo esto que estamos pensando lo está escribiendo él, claro, así que lo que pensamos es lo que él quiere, y tú y yo no somos nadie para llevarle la contraria.
Piensa en el problema del mal. Siempre se ha dicho: ¿cómo puede un autor consentir el mal en un mundo creado por él? Pero si te das cuenta de que somos ficción, la cosa cambia. ¿Si el escritor inventa sufrimientos de sus personajes, está haciendo mal? Como no somos reales, ese mal tampoco lo es. Claro que nos sentimos muy reales, y nuestro autor nos hace creer y decir “pienso, luego existo”. Pero esto no prueba nada de nada.
A veces he pensado que si podemos ver incoherencias en nuestro mundo, descubrirémos en qué es fantástico y falso. Pero luego me he dado cuenta de que esos mismos descubrimientos míos los está escribiendo el autor. A lo mejor él mismo se ha dado cuenta y está corrigiendo la novela, para una nueva versión sin incoherencias.

Aunque, piensa en esto: ¿aprende él, el autor, de lo que nos pasa? ¿No puede ser que a veces, cuando se pone a escribirnos, salgan cosas que él mismo no sabía, y le sorprendamos con nuestras ocurrencias, por así decirlo? ¿Lo controla todo? ¿Puede evadirse de nuestros problemas? ¿Me está haciendo escribir también todo esto, sin que yo aporte nada?

¡Sería estupendo que nuestro autor fuese, también él, un personaje de ficción! Y quizás lo es. Tal vez el autor de nuestro autor, que le está haciendo escribir lo que escribe de nosotros, se inspira en casos reales.
Si es así ¿debe haber un último piso, con un autor primero que no sea ente de ficción? ¿No puede haber una infinidad de escalones, o una serie de autores en círculo, así que A es autor de B, B lo es de C… y a la larga C lo es de A? ¿Somos nosotros menos reales que los personajes de otros mundos de ficción?

Esto de ser entes de ficción tiene, por otra parte, algunas ventajas. Por ejemplo, no moriremos cuando nos mate el autor, sino que nos conservaremos en el libro, y si tenemos la suerte de que sea una obra clásica y se la lea en todas las épocas, estaremos siempre siendo nosotros, en muchas estanterías de bibliotecas y salones.
En cierto modo quizás hasta somos más reales que el autor… Tú y yo podemos decir que somos él, como Hamlet podía decir “soy Shakespeare”…

Nota del autor de esta entrada.- Supongamos que te digo ahora, a ti que estás leyendo, que lo anterior era sólo una obra de ficción, en que el “yo” era un personaje mío. ¿Qué crees? ¿Quién ha escrito todo eso, lo que acabas de leer? ¿He sido yo, el que te hablaba en el texto? ¿O he sido yo, juanantonio, que publico esta entrada? ¿O he sido Yo, creador de juanantonio y de ti, y del mundo en que existís y os comunicáis? ¿O...?
Supón que el autor de todos los autores (llamémosle ‘Dios’ para seguir la costumbre) no ha decidido todavía crear el mundo, sino que está escribiendo bocetos, pruebas, antes de decidirse por el mejor y “publicarlo”. ¿Qué cambiaría cuando lo publicase? ¿Lo notaríamos? ¿Cuánto de reales somos?

(adaptación de “Ficción”, texto del libro Puzzles socráticos, de Robert Nozick)

4 comentarios:

  1. Pues en primer momento no lo creería,¿Cómo puede ser ``mentira´´(por así decirlo),mi mundo?.Si yo creo que pienso que razono, que hago esto con ideas propias...y en realidad me controlan? no soy así, quiero decir...yo creo que tengo unas cualidades, una esencia,y luego resulta que no es asi,yo no soy así, solo me están inventando para que yo sea, por ejemplo vergonzosa.No lo veo posible,pero tampoco incierto,si hubiera un escritor de escritores(Dios) que nos escribe a nosotros,pero esque nosotros a la vez escribimos libros,yo tampoco se si los personajes de esos libros piensan,razonan o sienten como lo hago yo,quizas ellos también creerían que lo que le dicen es incierto...que nadie esta por encima de ellos...
    Aunque si fuese así,creo que Dios, quizás empezó a crearnos como el quiso,con unas cualidades,ideas y tal,pero que ello se le fue de lasd manos,porque aunque era el el que nos escribia,alfinal esa personalidad cogeria una forma,y una forma de actuar particular,y aunque fuera el que nos escribiera,se llegaria a sorprender de las ideas que llegaríamos a tener(Aunque fuera el mismo el que las escribiera)...
    Nose yo con este tema estoy un poco liada,quizas no es esto lo que quería expresar en el texto...
    un beso! :)
    Minerva 1 bach h.

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  2. Minerva, no me extraña que te sientas liada.
    Varias cosas que dices son sensatas, pero dices al principio que, si te están inventando, entonces es que no eres como crees que eres. Bueno, eso no sería exactamente así: tú eres como eres, seas obra de un escritor o seas fruto de la casualidad. En todo caso, no serías tan libre como te crees, pero sí serías como eres. Aunque, claro, no estaría en tu mano ser lo que vayas a ser, sino en la del escritor. Aunque ¿no tendrá este que respetar la personalidad del personaje, y todo lo que se invente deberá ser coherente con él? A lo mejor sólo se puede inventar situaciones, y ver cómo responde el personaje a ellas. O ni eso...

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  3. Sinceramente esto del "autor" me parece un poco absurdo, así es que no puedo siquiera responder a las preguntas.
    Lo que veo más factible es que podría ser algo similar a este texto. Cada persona tiene unos átomos organizados de una manera, estos le hacen comportarse de determinada manera según en la situación que se encuentre. Si ponemos en conjunto todas las personas y todas las cosas podría decirse que como los átomos se comportan de determinada manera, osea, que el "destino" estaría escrito ya que "la naturaleza" sabe lo que va a pasar en todo momento.

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  4. Cristian,
    sí es similar tu versión (sustituyes un destino ciego por el autor consciente). Pero ¿por qué lo ves menos absurdo? ¿Te parece poco absurdo que una combinación de cuerpos dé lugar a pensamientos?

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