-No des a la enseñanza una forma que les obligue a aprender por la fuerza.
-¿Por qué?
-Porque no hay ninguna disciplina que deba aprender el hombre libre por medio de la esclavitud. El alma no conserva ningún conocimiento que haya entrado en ella por la fuerza.
-Cierto.
-No emplees, pues, la fuerza, mi buen amigo, para instruir a los niños; que se eduquen jugando, y así podrás también conocer mejor para qué está dotado cada uno de ellos.

(Platón)



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martes, 23 de noviembre de 2010

Próxima tertulia: Crimen y castigo

A menudo se oye a la gente quejarse de que en nuestra legislación cometer delitos es muy “barato”. Los padres de Sandra, la muchacha asesinada en Sevilla (que ha sido un “espectáculo” en todos los medios de “comunicación”) han presentado un millón y medio de firmas pidiendo la cadena perpetua. (¿Qué creéis que resultaría si se sometiese a referendum la instauración de la Pena de Muerte, o incluso la de Apedreamiento (lapidación) o Linchamiento hasta la muerte para casos de violación o similares?). Sin embargo, las legislaciones de casi todos los países más “civilizados” y democráticos, han eliminado todo ese tipo de penas.



La cuestión es: ¿qué penas son las justas? ¿Qué criterio debe seguirse al Castigar al Malhechor? ¿Qué función tienen las Penas?

La más vieja teoría, al parecer, la Ley del Talión, dice que la justicia es sobre todo Retributiva (debe devolver a cada uno "lo suyo"), así que tiene que basarse en el Ojo por ojo (“quien a hierro mata, a hierro muera”, dice el Evangelio). Algunos importantes filósofos, como Kant, creían que es la única ley penal justa… Quien lo ha hecho –se oye decir- debe devolverlo. Pero ¿cómo puede devolverlo? ¿Qué “devuelve” el preso en la cárcel a la víctima?

Otros dicen que las Penas tienen (también) una función educativa, y debe buscarse la Reinserción. Pero, si alguien que ha asesinado a una persona, se arrepintiese, inmediatamente, de lo que ha hecho ¿Dejaría de “merecer” la pena? ¿estaría libre de Culpa?

Las Penas, se dice también, deben ser “proporcionales”. Pero ¿cómo puede hacerse eso? ¿Qué proporción hay entre un delito y su pena? Si a un asesinato le corresponde como pena justa la muerte, o treinta años de prisión... ¿qué le corresponde a cien asesinatos del mismo asesino?

En fin, esto de la “Justicia Penal” plantea muchas cuestiones para “comerse el tarro”, que es lo que queremos en estas tertulias. Así que os esperamos el Jueves 2 de Diciembre, a las seis, en el Carro de Tespis.